Descripción
Esta obra forma parte de mi trabajo en torno al mundo marino y, en especial, a la figura del cabracho como símbolo de fuerza, resistencia y presencia. Está realizada directamente sobre lienzo, utilizando tinta y acrílico desde un proceso gestual, libre y físico, sin reproducción ni mediación mecánica.
El color y la materia se construyen a través de capas, salpicaduras y contrastes que evocan el movimiento del agua y la intensidad del entorno mediterráneo. La imagen no busca una representación literal, sino transmitir carácter, energía y profundidad, invitando a una contemplación directa de la obra en el espacio.
Se trata de una pintura concebida para gran formato, pensada para dialogar con estancias amplias, espacios luminosos o colecciones donde la obra pueda respirar y adquirir protagonismo. Cada trazo, cada textura y cada mancha forman parte de un proceso único e irrepetible, que define la pieza como obra original.
Es una obra pensada para perdurar, para convivir con el paso del tiempo y formar parte de una colección más allá de modas o tendencias.




Valoraciones
No hay valoraciones aún.